Project Description

SURICATA

Suricata suricatta

Es una pequeña mangosta de pelaje marrón claro con franjas cortas paralelas de color más oscuro en la espalda y parches de color negro alrededor de los ojos. Poseen unas garras fuertes y curvadas que utilizan para cavar, y un hocico puntiagudo de gran utilidad para atrapar a sus presas.

Es una especie diurna de costumbres sociales que viven en grupos familiares, formando colonias que pueden alcanzar los 40 individuos.

Son muy característicos de esa especie sus centinelas,  permaneciendo de pie en sus extremidades traseras vigilando mientas el grupo busca comida o para evitar ser sorprendidos por sus depredadores. En caso de peligro los centinelas emiten un sonido de aviso a los demás suricatas para que se escondan en sus madrigueras. Trascurrido un tiempo los centinelas serán los primeros en salir para ver si el peligro se ha ido, avisando de nuevo a los demás para que sigan buscando comida.

Los depredadores naturales de estos animales suelen ser águilas, halcones o los chacales.

Características

– Número de crías:

Suelen tener un mínimo de 2 y un máximo de 5 crías.

– Periodo de gestación:

Tardan entre unos 70 y 80 días en realizar el período de gestación.

– Longitud y peso:

Longitud: 25 – 35 cm (+ 17 – 25 cm de cola)

Altura: 15 – 20 cm

Peso: 620 – 920 gramos

– Familia:

Pertenece a la familia de los herpéstidos (Herpestidae).

– Estado de conservación:

– Localización:

Información básica

DIETA

Estos carnívoros tienen una dieta principalmente insectívora, alimentándose también de pequeños vertebrados, huevos, algunos vegetales y fruta.

HÁBITAT

Habita en zonas de praderas, sabanas y desiertos del sudoeste de África.

LONGEVIDAD

Viven como máximo 10 años.

¿Sabías que?

Son una de las mangostas más pequeñas que existe.

Pese a ser animales diurnos sólo están activos en presencia de sol, permaneciendo en sus madrigueras los días de frio y lluvia. No obstante, en ocasiones combaten el frío colocando su vientre sobre las rocas calentadas por el sol.

Los suricatas tienen la capacidad de cerrar sus pabellones auditivos para evitar que les entre arena cuando están bajo tierra